viernes, 24 de febrero de 2012

Van Halen - A Different Kind of Truth (2012)





Primer álbum de los californianos en 14 años y séptimo con su vocalista original, David Lee Roth, tras 28 años de ausencia. La formación original ha vuelto a reunirse, a excepción de su bajista Michael Anthony, quien lleva 8 años apartado de la banda y que ha sido sustituido desde entonces por Wolfang Van Halen (hijo del guitarrista Eddie Van Halen y sobrino del batería Alex Van Halen). Los americanos son, sin duda alguna, una de las grandes formaciones surgidas en la historia del hard rock. Formados a principios de los años setenta, consiguieron arrancar su carrera con un estupendo disco debut (uno de los mejores que he podido escuchar hasta el momento) y afianzarlo con un buen puñado de éxitos cosechados, sobre todo, en la década de los ochenta (tanto en la etapa con David Lee Roth como con la de Sammy Hagar, ambos como vocalistas).
La espera finalmente ha valido la pena. La banda muestra un estupendo estado de forma, tanto en la labor instrumental como en la vocal. Para la ocasión han querido renovar algunos temas que compusieron antes de sacar su primer disco (Van Halen de 1978), y que finalmente fueron descartados, junto con otros totalmente nuevos. El sonido original de Van Halen sigue estando muy presente en este nuevo trabajo: melodías adictivas, guitarras poderosas y mucha contundencia. Aunque pudiese haber algún tipo de duda sobre esta vuelta a los escenarios, desde luego han quedado disipadas con este disco. Si bien tampoco será considerado como uno de los mejores discos de la banda (su mejor época ya pasó, hay que admitirlo), se trata de un más que digno regreso. Ya sólo toca esperar para ver si se pasan por nuestro país y poder disfrutar de su potente directo.

viernes, 27 de enero de 2012

Pink Floyd - The Dark Side of the Moon (1973)





El octavo álbum de estudio de la formación británica supuso su lanzamiento definitivo hacia el gran público después de una serie de discos con fuerte presencia experimental y con los que poder investigar y definir un sonido propio y original con respecto al del resto de bandas coetáneas. Desde su lanzamiento, la obra ha vendido cuarenta y cinco millones de copias alrededor del mundo, convirtiéndose en el tercer álbum más vendido de la historia (solamente superado por Thriller de Michael Jackson y Back in Black de AC/DC). La publicación de esta obra marcaría también el inicio por crear discos conceptuales (discos que giran en torno a una historia o un tema en concreto), en este caso para describirnos distintas situaciones que afectan al ser humano como la muerte, la vejez o la avaricia. Lo cierto es que la banda formada por Roger Waters (bajo y voz), David Gilmour (guitarra y voz), Richard Wright (teclados y voz) y Nick Mason (batería) consiguió poner a su octava obra discográfica en boca de todos los amantes, no sólo del rock sino de la música en general. El resto forma parte, con letras mayúsculas, de la historia del rock.
En cuanto al sonido de este álbum, se puede apreciar un cambio notorio con respecto a sus anteriores trabajos. Con su álbum debut (The Piper at the Gates of Dawn) comenzarían a ganarse una creciente fama en el Reino Unido, gracias a un sonido original y muy influenciado por la escena psicodélica de finales de los años 60. Tras la marcha de Syd Barrett (líder y uno de los fundadores del grupo), debida al excesivo consumo de sustancias estupefacientes, la banda reclutó al guitarrista David Gilmour y con él comenzaron a crear una serie de álbumes experimentales con los que poder investigar y evolucionar en su original propuesta musical. Así conseguirían sacar estupendos trabajos como A Saucerful of Secrets, Atom Heart Mother o Meddle. No obstante, el sonido en The Dark Side of the Moon se vuelve algo más accesible (que no comercial aunque las ventas digan lo contrario) para el oyente, con respecto a los anteriores trabajos de la banda, y cuenta con una producción mucho más cuidada.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Mastodon - The Hunter (2011)





El cuarteto de Atlanta nos ofrece, dos años después de su impresionante Crack the Skye, un nuevo trabajo que viene a confirmar (si es que todavía alguién lo pone en duda) que son uno de los grandes referentes del metal de la última década. El sonido que podemos escuchar en The Hunter no ofrece demasiados puntos nuevos con respecto al que ya venían realizando desde su fichaje por Warner, hace ya seis años. De hecho se podría decir que se trata de una compilación de todo lo que han venido desarrollando en sus dos últimas obras (Blood Mountain y Crack the Skye) pero buscando una mayor accesibilidad (aunque el término accesible en una banda como Mastodon no signifique precisamente "sonido faciloide y comercial") para aquellos oyentes no acostumbrados a los sonidos más complejos y extremos que ejecutaban en sus inicios.
La banda raya a un excelente nivel (como no podía ser menos) y en especial su batería Brann Dailor quien, además de confirmarse como un vocalista más, demuestra una contundencia, versatilidad y dinámica impropias de este mundo. El bajista Troy Sanders se confirma como el vocalista principal de la banda en detrimento de Brent Hinds (quien obtuvo mayor protagonismo en el anterior álbum). Hay mayor número de temas y su minutaje es menor (el corte con mayor duración apenas supera los cinco minutos), convirtiendo al álbum en una experiencia más directa y liviana. Para finalizar esta pequeña introducción decir que la portada ha sido realizada por AJ Fosik (y no Paul Romano hasta ahora), un artista experto en realizar esculturas con madera y que diseñó la cabeza de esa criatura que parece ser una extraña mezcla entre toro, oveja, caballo y lobo. Todo muy bizarro.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Wolfmother - Wolfmother (2006)





La formación australiana debutó en el panorama musical con uno de los mejores álbumes debut creados durante la pasada década (al menos para un servidor). Wolfmother llamaron la atención en la escena rock mundial con un disco cargado de influencias setenteras y en el cual el sonido de bandas como Led Zeppelin, Deep Purple o Black Sabbath está muy presente. Por tanto no se trata de un álbum muy original en cuanto a su composición pero desde luego es una muy buena muestra de puro hard rock añejo, aderezado con unas gotas de psicodelia, pequeñas pinceladas de otros estilos como el punk, el country o el funk, y que de seguro satisfará a todos a quellos que gusten de un disco de rock hecho con clase. Originalmente el álbum fue publicado en el año 2005 en su país de origen para unos meses después (ya en el 2006) hacer lo propio en el resto del mundo. La versión mundial (elegida para esta review) contiene una pista más que su versión original y los temas aparecen distribuidos de forma diferente. Obtuvo un gran éxito, tanto por parte de la crítica (ganó un Grammy por su single Woman a la mejor interpretación de hard rock en el año 2007) como del público.
El grupo comenzó como trío y la primera formación estaba compuesta por Andrew Stockdale a la guitarra y la voz, Chris Ross al bajo y los teclados y Myles Heskett a la batería. Juntos fueron los encargados de crear el disco que hoy nos ocupa. Tras las muy buenas críticas recibidas y los numerosos conciertos que la banda realizó por todo el mundo, Ross y Heskett decidieron abandonar la nave por "diferencias irreconciliables" con Stockdale, quien poco tiempo después reclutó a nuevos músicos para continuar con el proyecto.